María Estuardo, la gran reina de Escocia

Maria Estuardo

María Estuardo, o la reina María, como también se le conoce, reina de Escocia, reinó en el país desde el 14 de diciembre de 1542 al 24 de julio de 1567. Nació de María de Guise y Jaime V de Escocia, el 8 de diciembre de 1542, en el Palacio de Linlithgow. El trágico incidente que ocasionó la muerte de su padre, a los seis días de nacer María, la llevó prematuramente al trono.

La integridad nacional y la independencia de Escocia se vieron amenazadas durante ese período por el enemigo inglés, campaña iniciada por Enrique VIII de Inglaterra. El 24 de noviembre de 1542, el ejército escocés fue derrotado por el inglés en la Batalla de Solway Moss. El rey Jaime V condujo personalmente a sus tropas en la contienda. Sin embargo, cayó enfermo, retirándose al Palacio de Falkland, donde moría dos semanas después, dejando sumida en un caos la política exterior de Escocia.

A la muerte de su padre, María Estuardo fue coronada reina de Escocia. James Hamilton, el segundo Conde de Arran, era el regente al trono. Fue este quien firmó un tratado con Enrique VIII en nombre de la reina María. Según el tratado, la reina María se casaría con Eduardo, hijo de Enrique VIII, cuando llegaran a la mayoría de edad.

El Cardenal David Beaton se convirtió en regente a finales de 1543. Beaton rompió el tratado a consecuencia de las repetidas invasiones innecesarias que el ejército inglés hacía en Escocia. Por ello, el cardenal fue asesinado en 1546, después de dos invasiones ese mismo año.

En julio de 1548, cuando la reina María contaba con cinco años de edad, fue enviada a Francia. La madre de María, María de Guise, y el Parlamento escocés, aprobaron el matrimonio de María con Francisco II, hijo de Enrique II de Francia. Esto beneficiaba a Enrique, ya que se aliaba con Escocia en su lucha contra Inglaterra.

Los franceses se encontraron con una María muy amable, una niña muy bonita. Recibió la misma educación que las princesas francesas, y aprendió latín, español, italiano y griego. Dominaba el arte de bailar, cantar y tocar el laúd.

El matrimonio entre Francisco II y María Estuardo tuvo lugar en 1558, en la Catedral de Notre Dame en París. Un año más tarde, Francisco y María fueron coronados reyes de Francia, tras el triste fallecimiento de Enrique II. La tragedia continuó ya que, la madre de María moría el 11 de junio de 1560. Pero eso no es todo, su esposo, Francisco, fallecía también el 5 de diciembre de ese mismo año.

Palacio de Holyrood

Al año siguiente, la reina María volvió a hacerse cargo del reino de Escocia. En 1565 se casaba con su primo Enrique Estuardo, también conocido como Lord Darnley, quien tenía 19 años de edad en ese momento. En 1566, el asesor y secretario de María fue asesinado, y ella hecho prisionero en el Palacio de Holyrood, momento en el que la reina estaba embarazada, futuro heredero al trono de Escocia e Inglaterra.

Su marido Enrique se alió con los nobles. Sin embargo, María le convenció para ayudarla a escapar. Tres meses antes del nacimiento de Jacobo VI, María escapó del Palacio de Holyrood. En 1567, Enrique Estuardo era asesinado por los nobles escoceses, quienes obligaron a María a casarse con James Hepburn. María accedió para traer la paz a Escocia.

La reina fue encarcelada de nuevo en el Castillo de Lochleven. Su tercer marido fue capturado por la nobleza de Escocia y encarcelado en Dinamarca, donde murió en 1578.

En 1568, cuando María tenía 25 años, escapó de Escocia y se trasladó a Inglaterra, buscando la ayuda de la reina Isabel I. Pero en vez de ayudarla, Isabel la encarceló, acusándola en un principio de asesinar a su segundo marido, Lord Darnley. Isabel tenía miedo de que María lograra reunir a los partidarios católicos de Inglaterra. Permaneció encarcelada durante 19 años. Durante esos años, María intentó muchas veces de escapar a Escocia.

En octubre de 1586, María fue llevada a juicio. El resultado se sabía incluso antes de que concluyera: la reina escocesa fue declarada culpable de conspirar contra la reina Isabel. El veredicto se hizo oficial y público el 7 de febrero de 1587: María Estuardo sería ejecutada al día siguiente.

María no perdió la compostura. La madrugada de su ejecución hizo testamento, y fue ejecutada en el Gran Salón del Castillo de Fotheringhay. Los escoceses lloraron su muerte, y Enrique III de Francia le rindió un multitudinario funeral en la Catedral de Notre Dame. Su largo encarcelamiento y su ejecución hicieron de ella una mártir a ojos de los escoceses

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