Brechin, pueblos celtas en Escocia

Brechin

Escocia, aparte de maravillosos paisajes, impresionantes castillos y elegantes ciudades, tiene una colección de pequeños tesoros que merecen una visita independiente. Pequeños pueblos que resultan encantadores, y que no debemos, en la medida de lo posible, dejar de lado. Hoy os llevamos hasta Brechin, un pequeño y tranquilo pueblo a orillas del río South Esk, cuyo principal atractivo es su Catedral del siglo XIV, en High Street.

En el sitio de esta Catedral había una iglesia desde el siglo IX, aunque la mayoría de la estructura del edificio que se ve hoy en día pertenece a los trabajos de restauración llevados a cabo a principios del siglo XX. La torre anexa, de casi 40 metros de altura, data del siglo XI, y es una de las dos únicas construcciones que se conservan de aquella época en toda Escocia.

En Brechin también podéis visitar el Museo de la ciudad, ubicado en la Biblioteca de la Plaza de San Ninian, que alberga una curiosa exposición de curiosidades locales. En esta Plaza de San Ninian se halla también la terminal de la Caledonian Railway, que recorre, en tren de vapor, los seis kilómetros que separan la estación de Brechin y el Puente de Dun, a un kilómetro y medio de la Casa de Dun. Los trenes salen seis veces al día, sólo los domingos, y de junio a septiembre.

A la salida del pueblo por la carretera A-90 se halla el Centro del Castillo de Brechin, el cual alberga un parque con grandes jardines, miniaturas de ferrocarril que están abiertas sólo de abril a septiembre, zonas de pic nic y paseos por el río, así como una cafetería. Dentro del Centro se halla Pictavia, un lugar que nos trasladará al pasado celta de Escocia.

Castillo de Edzell

Ocho kilómetros al norte de Brechin, por la carretera B-966, se halla Edzell, un pintoresco pueblo que se extiende a los pies de Glen Esk. Os lo recomendamos porque, a su entrada, está el impresionante Arco de Dalhousie, que conduce a la calle principal, rodeada de pintorescos salones de té y tiendas victorianas.

Un kilómetro y medio al oeste del pueblo se halla el Castillo de Edzell, de piedra de arenisca roja. Se trata hoy en día de una torre del siglo XVI, que a lo largo de los siglos ha sido visitada por la reina María de Escocia, Jaime VI y las tropas de Cromwell. Sin embargo, al verdadera atracción del castillo son sus jardines, creados por Sir David Lindsay en 1604.

Cinco kilómetros al suroeste de Edzell, a ambos lados de la carretera, se hallan Brown Caterthun y White Caterthun, dos notablers fortalezas de la Edad de Hierro, defendidas por fosos y murallas situadas a unos 300 metros de altura. Las vistas desde sus cimas son impresionantes. Para llegar hasta allí hay que seguir la carretera al oeste del castillo y girar a la izquierdaen Bridgend. O bien, tomar el camino al suroeste de Edzell, y girar a la primera a la derecha después de Dunlappie. No hay transporte público hasta aquí, y desde la carretera se puede ir perfectamente a pie hasta las fortalezas.

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