Viaje por la ruta de las Tierras Ancestrales

Viaje en ruta por Escocia

Escocia ofrece cantidades infinitas de rutas para los turistas. Algunas de las principales son las denominadas rutas por los jardines de ensueño, la famosa Escocia literaria, la Escocia clásica, la Escocia de los héroes y en este caso, os vamos a recomendar, la ruta de las Tierras Ancestrales, donde quedaréis encantados de tanta belleza en un solo lugar.

De esta manera, en las Tierras Altas o Highlands se localiza la tradición de las tribus ancestrales, llenas de historias interesantes de guerras, tradiciones y heroísmo de reconocidos clanes que habitaron el sitio. Pues una gran idea para comenzar el recorrido por la zona es seguir tal ruta, recorriendo espacios que marcaron la historia y el destino de miles de habitantes.

Empezando por Perth, os recomendamos conocer el Museo del Regimiento Black Watch, situado en el dramático e histórico Castillo Balhousie. El mismo es un hogar de una serie de monumentos y homenajes a los hombres del regimiento, mientras que en su interior es posible que encontréis una inmensa variedad de artefactos que ilustran la historia del regimiento.

A continuación, podéis seguir en dirección norte a Killiecrankie, un pueblo a orillas del río Garry donde por el año 1689 se disputó la Batalla de Killiecrankie, donde resultaron victoriosos los clanes que daban apoyo al exiliado rey Eduardo de Escocia. Pues si continuáis por la ruta A9, os presenta una visita fenomenal: museo del clan Macpherson, el cual ofrece la historia de las Tierras Altas.

Por cierto y siguiendo por la misma ruta, llegaréis al campo de Culloden y cerquita de aquí, uno de los mejores ejemplos de fortificación militar de Europa construido para controlar los clanes de las Tierras Altas. Se trata del Fort George. Esa misma noche lo mejor es descansar en Inverness, en algún hotel barato del lugar.

Y para finalizar con la ruta, brevemente quisiera destacar que podéis continuar hacia el norte por la carretera B9176, gozando de la increíble vista panorámica de las ancestrales tierras del norte desde el mirador Struie Viewpoint. Y antes de llegar al castillo de Dunrobin, la iglesia de Croick es de visita obligada. Allí se leían los mensajes escritos en los vitrales por los lugareños que se albergaron allí luego de ser desalojados del valle en 1845.

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