Conocer Escocia de destilería en destilería

la destileria dewars house

Si sois grandes aficionados al whisky y queréis descubrir Escocia de un modo diferente hoy vamos a haceros una propuesta de vacaciones un tanto diferente. Consiste en recorrer el país, del sur al norte, parando en algunas de las destilerías más importantes y, de paso, conociendo su entorno. Para ello lo que tenéis que hacer es coger un vuelo rumbo a Edimburgo y alquilar un vehículo para trasladaros de una a otra fábrica.

Iniciaremos el recorrido en el Scoth Whisky Heritage Center, que se encuentra en el centro de la capital escocesa. Su visita nos servirá a modo de introducción, ya que en su interior se hace un repaso por la historia de esta bebida, con fantasma incluido.

Cogeremos el coche y pondremos rumbo hacia el este, hacia la destilería de Glenkinchie, productora original del Edinburgh whisky.Podremos ver el trabajo de los destiladores y como mezclan la cebada con el agua que proviene de los montes Lammermuir.

Desde hay empezaremos nuestra ascensión al norte del país parando en The Famous Grouse Experience, actividad que ofrece la destilería Glenturret,una de las más antiguas de Escocia. Por ello ofrecen al visitante una combinación de visita a la fábrica tradicional y experiencia de todos los sentidos.

Dewar’s World of Whisky es otra instalación que utiliza métodos tradicionales, pero sin desmerecer al trabajo que le pueden facilitar las nuevas tecnologías. Desde allí se puede realizar una ruta, a pie, hasta las cataratas de Moness.

La destilería Dredadour es la más pequeña del país y la quinta parada de este recorrido. Tras la visita guiada uno puede degustar el whisky casero de una malta. Desde aquí nos trasladaremos a la destilería Royal Lochnagar, la única que produce whisky de malta de Deeside y que, además, se encuentra próxima al castillo de Balmoral.

Y si queréis convertiros en expertos catadores de whisky escocés el siguiente punto del recorrido es de visita obligada. Se trata de la destilería Strathisla, fundada a finales del siglo XVIII y donde aún se mantiene la elegancia y los olores de antaño. En Speyside Cooperage uno puede deleitarse con el trabajo de los maestros toneleros, que reparan unas cien mil de estas piezas, hechas en roble, cada año.

Ya finalizando nuestra ruta por las destilerías escocesas llegaremos a la de Glenmorangie, con sus 150 años de historia. 50 años más vieja es la de Highland Park, la fábrica de whisky ubicada más al norte del país y punto final del recorrido.

Foto Vía BrianForbes

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