San Mungo, el patrón de Glasgow

San Mungo

San Andrés es el patrón de Escocia y el más conocido de todos los santos que existen en el país. Sin embargo, y aunque pudiera ser así, no es al único al que veneran en el país. En Glasgow sienten especial predilección por San Kentigern, su patrón, aunque es más conocido como San Mungo.

Fue apóstol del reino britano de Strathclyde en Escocia, santo patrón y fundador de la ciudad de Glasgow. Y es normal que los vecinos de la segunda ciudad más importante del país le tengan cariño, ya que es su fundador.

Esto no quita para que sus comienzos fueran bastante truculentos.  Para hablar de ellos debemos remontarnos al siglo VI. Fue entonces cuando se descubrió que la princesa picta Tannoch iba a dar a luz a un hijo sin estar casada. Su padre se enfureció de tal manera que la arrojó, mientras llevaba al bebé en sus entrañas, desde la cúspide de su fortaleza de Caprain Law.

Ahí parece que se obró el primer milagro de San Mungo, ya que él era ese niño. Milagrosamente tanto él como su madre sobrevivieron al impacto y pudieron escapar huyendo hacia el este, y refugiándose en la capilla de San Ninian, en Glasgow.

Años más tarde el bebé ingresó en la iglesia y, con el tiempo, llegó a ser obispo de la ciudad. Su madre, tras sus comienzos infortunados, pudo reponerse y se hizo una pía mujer. Años después fue canonizada y se la conoce como Santa Enoch, que es una conversión del que sería su auténtico nombre: Santa Tannoch.

Sin embargo, después de ser ordenado sacerdote Mungo no tuvo una vida fácil, principalmente por razones políticas. Primero tuvo que huir a Gales, donde fue recibido por San David en Menevia, en el monasterio de Asaphs. Cuando el rey Rhydderch venció a los paganos en la batalla de Arderydd volvió a Strathclyde, estableciendo su residencia en Hoddam, en el condado de Dumfries. Posteriormente regresaría a Glasgow, donde creó la gran catedral que permanece todavía hoy.

Por todo ello es conocido como el santo de los infieles y los traidores. Mungo murió joven, pero le dio tiempo a realizar cuatro milagros, que se encuentran representados en el escudo de Glasgow. Es tal el cariño que en Escocia se le tiene al patrón de la ciudad que incluso aparece en la saga de Harry Potter. Sirve para dar nombre al Hospital de Enfermedades y Heridas Mágicas.

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Foto Vía Udo Schuklenk

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