Un viaje por la Escocia literaria

Stevenson

Escocia es un país que ha acogido a numerosos escritores, tanto en el pasado como en la actualidad. Si os interesa la literatura y queréis hacer un viaje por estas tierras que se salga un poco de lo corriente hoy os ofrecemos uno muy particular. Se trata de una ruta literaria, en la que se pueden descubrir un sinfín de conexiones literarias, desde los grandes clásicos, como Walter Scott y Robert Louis Stevenson, hasta los superventas de la actualidad, como J. K. Rowling. El viaje sería preciso hacerlo en un vehículo público y dura unos siete días.

El recorrido partirá de Dumfries, donde el poeta nacional Robert Burns pasó los últimos años de su vida. Allí se puede conocer el Robert Burns Centre y visitar el que fuera el pub preferido del autor. Avanzando hacia el suroeste llegamos a Kirkcudbright, donde se ambientó Cinco pistas falsas, la novela policíaca más conocida de Dorothy L. Sayers. Si se sigue al oeste uno se encuentra con Wigtown, la conocida como localidad nacional del libro.

De ahí se llega a Alloway, lugar de nacimiento de Robert Burns. De uno a otro de los poetas escoceses más famosos de todos los tiempos: Walter Scott. Y es que tomando dirección hacia Glasgow se habrá de atravesar la región de las Trossachs, donde el literato ubicó su obra más famosa: La dama del lago. Primero estas mismas tierras habían servido de inspiración a William Wordsworth.

Si a partir de ahí tomamos dirección al noroeste, pasando por Perth, llegaremos a Kirriemuir, ciudad natal de J. M. Barrie, el creador de Peter Pan, de quien se celebra este año el 150 aniversario de su nacimiento. Desde ahí, bordeando los montes grampianos, uno llega a Braemer, donde Robert Louis Stevenson dibujó por primera vez una isla que daría lugar a otro de los libros más famosos de todos los tiempos: La Isla del Tesoro.

Adentrándonos en Inverness llegamos hasta la localidad de Dunbeath, donde nació otro de los autores escoceses más conocidos: Neil Gunn. Si alcanzamos Aberdeen allí nos encontraremos con la ciudad en la que pasó su infancia Lord Byron.  Siguiendo por la costa se llega a  Cruden Bay, donde veraneaba Bram Stroker, y donde se dice que tuvo sus primeras inspiraciones para escribir Drácula.

Tomando dirección hacia el sur llegamos a los montes Grampianos de nuevo, que se asocian con Lewis Grassic Gibbon, que escribió A Scots Quair, una trilogía sobre los agricultores. Hacia el sur se alcanza la ciudad de Dundee, de donde era natural el que es considerado como el peor poeta escocés de todos los tiempos: William McGonagall.

El último punto de esta peculiar ruta será Edimburgo, que ha servido de inspiración a numerosos literatos a lo largo de los siglos. La última fue J. K. Rowling, la autora de Harry Potter. Además, a unos kilómetros al sur de la capital escocesa se encuentra la capilla Rosslyn, que tiene un papel fundamental en El Código Da Vinci, de Dan Brown.

Foto Vía Flickr

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