Cramond, el puerto ideal de Escocia

Cramond

Cuando llegué por primera vez a Cramond me detuve a mirar poco a poco este pintoresco pueblo. Adormecido por el río Almond, se sitúa en el lado oriental a la entrada del Fiordo de Forth. Nada más llegar sentí el peso de la historia de esta ciudad, con su puerto y sus casas antiguas a lo largo del muelle. Dicen que fue uno de los suburbios más importantes de Edimburgo.

Es una maravilla descubrir que Cramond parece haberse reinventado a sí misma nuevamente. Sin embargo, para hacer el encanto aún mayor, lo único que la relaciona ya con el pasado es su conexión continua con el mar.

Los libros de historia en Escocia dicen que Cramond tiene hasta dos mil años de antiguedad. La vida comenzó aquí a surgir en algún momento de la invasión romana. Fue aquí donde se construyó el célebre muro de Antonino, levantado entre Forth y Clyde, y donde, tres años más tarde, los romanos construyeron una enorme fortaleza que iba a servir de puerto principal. Este puerto fue usado por los ejércitos romanos y como protección de la costa sur.

Desde entonces, Cramond ha ido reinventándose a sí misma en numerosas ocasiones. La Iglesia de Cramond, conocida como la Iglesia de Escocia, fue construida sobre la antigua fortaleza romana en 1656. No sólo se realizó sobre las bases de la antigua fortaleza, sino que también se dejó una vieja torre del siglo XV.

Durante los siglos XVIII y XIX, el Cramond industrial llegó a ser un pueblo próspero. Su éxito en este sentido se debió sobre todo al río Almond. Este suministro constante de agua fresca permitió a la ciudad la adquisición de dos hornos de acero, tres fundiciones de hierro y otras pequeñas industrias. El acero que se producía en Cramond se exportaba a lugares tan lejanos como la India.

Desafortunadamente este auge industrial no duró mucho, y en 1860 las fábricas se habían convertido en pequeños aserraderos. Estos tampoco duraron mucho, y Cramond contempló con horror y resignación el cierre de todas sus fábricas industriales más importantes a principios del siglo XX.

Desde el siglo XIX Cramond ha sido para los escoceses uno de los suburbios residenciales más importantes de Edimburgo. Su carácter agradable y su puerto encantador, con una vista preciosa de la desembocadura del río, con sus playas tranquilas, lo hacen un lugar ideal para vivir.

Tuve la oportunidad de pasear por Cramond y darme cuenta de esto, sobre todo cuando la marea está baja. Cramond es un lugar tranquilo y relajante, que os hará olvidar por unos momentos el bullicio de una gran ciudad como Edimburgo.

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