Los cementerios, monumentos en Escocia

Cementerio de Escocia

La arquitectura escocesa llama la atención por la sobriedad de sus edificios, pero uno de los espacios que más sorprenden al viajero, sobre todo si es español, son sus cementerios. Aquí estamos acostumbrados a paredes con nichos, pero allí unas pequeñas lápidas surgen en la pradera como si de arbustos se tratase. La historia nacional está plagada de sangrientos asesinatos, crueles ejecuciones y un sinfín de leyendas sobre fantasmas. Ante esta pasión por la muerte y todo lo que le rodea no es de extrañar que los cementerios sean lugares venerados por los escoceses, y el pueblo británico en general. Por ello la visita a uno de los muchos camposantos del país es algo prácticamente obligado para quienes se acercan a la isla.

Y también sería bastante complicado irse de Escocia sin haber visto alguno. La mayor parte de ellos cuentan con varios siglos de antigüedad, por lo que han permanecido inmóviles en las ciudades mientras estas se expandían urbanísticamente. Esto ha hecho que, ahora, se encuentren en el centro de muchas localidades, por lo que sorprenden al viandante que se encuentran con las pequeñas tumbas a cada pocos pasos.

A lo largo de todo el territorio escocés hay numerosos cementerios que presentan sus propias curiosidades. Uno de ellos es el de Iona, próximo a la abadía de la isla fundada por san Columba. Tan sólo pueden descansar eternamente allí quienes hayan nacido en la isla o personas que hubieran hecho algo ejemplar por la localidad y a los que se les otorga esa distinción, a la que no pueden acceder el común de los mortales.

Pero si se trata de buscar los camposantos más espectaculares de Escocia probablemente lo sean los de las dos grandes ciudades de Escocia, de los más curiosos de cuantos se puede encontrar uno en todo el territorio nacional. En Edimburgo existe una ruta turística que lleva al visitante por los lugares más lúgubres de la ciudad y una de sus paradas más importantes es la que hace en Greyfriars.

Es el camposanto más popular de la ciudad, en parte porque acoge la tumba del que fuera el amo del perro más famoso de Edimburgo, Bobby, el animal fiel que permaneció junto a la lápida de su amo durante 14 años, hasta que el can también murió. Es la historia más tierna de cuantas encierra el cementerio, porque, según afirman algunos de sus visitantes, al traspasar sus puertas sufren mareos, sienten presencias extrañas y padecen todo tipo de sensaciones terroríficas. Quizás sea cierto o tan sólo el subconsciente de los visitantes, pero en la zona existen antecedentes de crueles acontecimientos.

En el siglo XVIII los cadáveres eran muy demandados por los estudiantes de medicina, por lo que pagaban escasas monedas a los maleantes de la zona para que los desenterraran. Llegó un momento que la codicia de dos de ellos, Burke y Hare, les llevó a ni siquiera excavar en la tierra, sino que simplemente atraían a despistados transeúntes al cementerio, donde los mataban y después entregaban los cuerpos a los alumnos de anatomía.

En Glasgow, el cementerio local se encuentra próximo a la catedral de la ciudad y, además de la cantidad de tumbas que alberga, algunas de ellas de importantes vecinos, es visita obligada por las vistas que desde allí se pueden disfrutar. El nombre del edificio religioso es el mismo que el de un hombre que llegó a la ciudad portando el cuerpo de un hombre santo para que recibiera sepultura. El que posteriormente fue conocido como san Mungo permaneció en la ciudad para fundar una comunidad monástica y construir el primer templo cristiano desde el que se vislumbran los condados vecinos.

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2 comentarios

  1. Alejandra dice:

    Hola, ¿sabrías decirme por qué en las tumbas dejan monedas sobre las lápidas más recientes? además de botellas de whisky.
    Muchas gracias

  2. Hola Alejandra

    Es una muestra de respeto hacia la persona que se ha ido. Se deja una moneda para confortar a la familia del fallecido, para mostrar que alguien se preocupa aún por él y que le ha rendido visita. Entre los militares suele ser también una costumbre e incluso hay países en los que cada moneda tiene un significado, de modo que una son simplemente de respeto, otra es para decir que quien lo ha visitado ha sido compañero de regimiento, o porque sirvieron juntos en alguna batalla.

    Saludos.

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