Alford Valley Railway, antigua estación de tren

Alford Valley Railway

La ampliación de la red ferroviaria británica llegó a la ciudad de Alford en 1859,y al igual que para muchos otros pequeños pueblos y ciudades de Escocia, el ferrocarril trajo la esperanza, el crecimiento y la prosperidad a sus habitantes. Los recortes de presupuestos en los ferrocarriles británicos de 1965 condujeron al cierre un año después de la Alford Valley Railway.

Con el cierre llegó el final de una era, sobre todo porque la línea de ferrocarril en Alford había marcado durante un siglo la vida de los habitantes de esta ciudad. Pero gracias a un grupo de voluntarios, se las ingeniaron para insuflarle un nuevo brío al desaparecido ferrocarril y transformarlo en una exposición interactiva e histórica que atrae a muchos turistas.

Liderados por James Gordon, el grupo de voluntarios, apasionados de los ferrocarriles, trabajaron en la restauración de la línea ferroviaria, con el objetivo de crear y mejorar el ya existente Granpiam Transport Museum. En primer lugar el grupo de voluntarios, después de recibir los permisos pertinentes, empezaron a construir la línea que cubre el paisaje de tres kilómetros que va desde Haughton Park Station hasta Murray Park.

El nuevo Alford Valley Railway abrió sus puertas en 1980, y desde entonces ofrece a sus visitantes un paseo en un autobús de 27 pasajeros, tirados por un motor diesel Lister de 1930. En el 2001 se adquirió uno nuevo motor diesel, el Steam Outline, al que se le puso el nombre de James Gordon. Hoy en día existen tres locomotoras que llevan a los visitantes a realizar un pintoresco recorrido desde la estación de Alford Valley Railway, pasando por el campo de golf, y a través de bellos e impresionantes paisajes naturales, hasta Haughton Park.

Al entrar en la estación de Alford Valley Railway sentiréis como si hubierais retrocedido en el tiempo. Las taquillas para comprar los billetes son las típicas que había en las estaciones de tren allá por 1900, con maderas originales. También son de la época la sala de espera y los andenes. Mientras esperamos nos trasladarán al museo donde poder ver una locomotora y sus partes. Una de las locomotoras que veremos es la que lleva por nombre Saccharina, y fue donada a la estación por una plantación de azúcar en el sur de África. Construida en 1914, de transportar caña de azúcar ha pasado a llevarnos en el tiempo.

Realmente hay muchos ferrocarriles en Escocia, pero ninguno tan emocionante, fascinante y lleno de aventuras como el Alford Valley Railway. Una atracción sin duda que debéis visitar.

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