Stanley Mills, la revolución industrial en Escocia

Stanley Mills

Stanley Mills ha abierto recientemente sus puertas para convertirse en otra de las principales atracciones que debemos visitar en Escocia. Ha sido catalogada por muchas agencias de viajes como de gran importancia. Además, está situado en un entorno idílico, a orillas del río Tay. Se trata de un proyecto ambicioso que combina la historia de Escocia con las últimas tecnologías, con el fin de proteger y promover el patrimonio del país. Centrándose en la Revolución Industrial y la historia de Perth, Stanley Milss es un fabuloso viaje al pasado.

Stanley Mills comenzó su existencia en 1786, al construirse la primera fábrica sobre el río Tay, cuando la gran maquinaria se alimentaba con el enorme molino de ruedas de agua. Otro molino fue añadido más tarde al edificio original, pero fue destruido por un incendio en 1799. Los estragos causados por este incendio y la caída de la industria, llevó al cierre de la fábrica.

En 1801 fue comprada por James Craig, aunque de nuevo tuvo que cerrar en 1813. Sin embargo, en 1823 la compañía Buchanan & Co logró de nuevo reabrir la fábrica, con un éxito considerable, hasta que se la vendió a Samuel Howard en 1852. Pero de nuevo, la Stanley Mills entró en dificultades, y tuvo que volver a cerrar unos años más tarde, debido sobre todo a la mala cosecha del algodón.

En 1876, F.S. Sandeman introdujo en Stanley Mills las turbinas que sustituyeron a los molinos de ruedas. Por medio de correas y cintas, el algodón y otros productos lograron vivir hasta que la fábrica volvió a cerrar en 1989. Al menos esta vez permaneció abierta ininterrumpidamente durante un siglo.

Historic Scotland compró las fábricas en 1995 y comenzó a desarrollar un ambicioso proyecto, no para restablecer de nuevo las fábricas como lo que eran, sino para remodelar y renovar las fábricas con el afán de que perduraran y fueran un reclamo turístico. Se habilitaron objetos y maquinaria usada en el siglo XVIII para trabajar en el algodón, lo que supuso un gran paso adelante en la revolución industrial.

Los turistas aquí podremos recrearnos con las máquinas antiguas que trabajaban el algodón, la materia prima fundamental del siglo XVIII, conocer la historia de la revolución industrial, el efecto que tuvo en Escocia y en todo el Reino Unido, la gestión y el trabajo diario en la fábrica, así como la vida de los trabajadores. Todo ello a base de exposiciones, vídeos interactivos y visitas guiadas.

Miles de visitantes han venido ya a visitar Stanley Mills desde su apertura. Es el destino perfecto e ideal para una tarde en familia, donde las exposiciones resultan muy interesantes tanto para los mayores como para los niños. Seguramente valdrá la pena acercarse hasta aquí.

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