Isla de Cumbrae, un paraíso de mar y calma

Vista de la isla desde la Glaidstone

Escocia es un hermoso país lleno de sorpresas. Precisamente una de ellas es la que os traemos hoy hasta aquí. Se trata de la escondida joya de la Isla de Cumbrae o Gran Cumbrae. La Gran Cumbrae es la mayor de las dos islas que son conocidas así, Cumbrae, situadas al oeste de Escocia, en la parte baja del Firth of Clyde. Sólo tiene 4 kilómetros de largo y 2 kilómetros de ancho, pero sin ninguna duda, estamos ante un magnífico paraíso.

Su punto más alto, la Glaidstone, apenas se eleva 127 metros sobre el nivel del mar. Se trata de una roca natural que se alza en la parte superior derecha de la isla . Otros lugares de interés que encontraréis en ella son el Centro Nacional del Mar, la ciudad de Millport, la Universidad de la Estación Biológica Marina y la Catedral de las islas.

Si os subís precisamente a los puntos más altos de la isla tendréis unas vistas impresionantes. Se puede ver una maravillosa panorámica del mar, especialmente en los días claros. Además del mar se puede divisar al horizonte los puntos de Ben Lomond, Bute, las Islas de Arran, la península de Kintyre, Ailsa Craig, Little Cumbrae, la otra isla, y Jura. E incluso, si el día está lo suficientemente despejado, se puede contemplar el norte de Irlanda.

La mayoría de las personas comienzan su visita a la isla en la ciudad de Millport, la única ciudad de la isla. Se extiende alrededor de una gran y preciosa bahía, y su población crece considerablemente en la época navideña. No muy lejos de Millport encontraréis una serie de interesantes formaciones rocosas, formadas por la Gran Falla de Cumbrae. Algunas de ellas están pintadas para darle una imagen más clara, y llevan nombres como Rock’s Lion, Indian’s Face, Queen Victoria y Crocodile Rock.

Millport

En la parte occidental de la isla encontraremos pequeñas playas maravillosas, así como la catarata más alta de la isla, el Salto del Caballo. La Catedral de Cumbrae tiene fama de haber sido construida en el lugar exacto donde predicó Saint Mirren, quien llegó a la isla en el 710.

Por supuesto, como no podía ser menos con respecto a las islas que se encuentran en estas costas del norte, Cumbrae tiene una fuerte herencia vikinga que se remonta a 1263 con el rey Haakon. Hoy la mayoría de los turistas llegan en barco y luego alquilan bicicletas para recorrer de manera circular los 18 kilómetros de recorrido de la isla.

También podéis seguir varios paseos por vuestra cuenta que os permitirá contemplar los valles escarpados de la isla. Tras el esfuerzo de la bici o la caminata, podéis concluir en alguna cafetería de Millport. Durante el verano, la pesca y la navegación son las actividades más interesantes en la isla.

Así pues, ¿porqué no acercaros a Cumbrae la próxima vez que vengáis por Escocia?. Seguro que os encantaréis con este lugar, un auténtico paraíso.

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