Reino de Escocia, conociendo su historia

El Reino de Escocia fue un Estado existente en el noroeste de Europa entre el 843 y el 1707, año en el que se integró con el de Inglaterra por la Acta de Unión para formar el Reino de Gran Bretaña. Ocupaba el tercio norte de la isla de Gran Bretaña y fue creado por Kenneht McAlpin. Durante la Edad Media, este espacio se fue ampliando con sucesivas incorporaciones territoriales.

Llegamos así a 1295, cuando Juan Balliol firma un tratado de cooperación con Felipe IV de Francia, la llamada «Alianza Auld», que establece una estrecha relación de ambos reinos contra el de Inglaterra. En el siglo XV se produce la última gran adquisición territorial del reino escocés, al obtener Jacobo III las Islas Órcadas y las Shetland de Margarita de Dinamarca en concepto de dote. El hijo de ambos, Jaime IV, es el que va a lograr en 1472 la unión definitiva de todas las islas al Reino de Escocia.

En 1603 fallece la reina Isabel I de Inglaterra. Jacobo VI es nombrado heredero legítimo del trono inglés, conviertiéndose en iniciador de la Dinastía Estuardo, y adopta el nombre de Jacobo I de Inglaterra. Esta unión del reino (junto con Irlanda, que en aquellos momentos formaba parte de Inglaterra) fue meramente personal, manteniendo los dos su práctica independencia política.

El siglo XVII es un período de disturbios en Escocia, que entre 1651 y 1660 fue ocupada por un ejército militar inglés dirigido por George Monck bajo las órdenes de Oliver Cromwell.

Años después, en 1703, la unión dinástica entre el Reino de Inglaterra y el Reino de Escocia estaba en crisis, ya que el Parlamento de Escocia pretendía instaurar con esta crisis sucesoria una dinastía independiente, lo que suponía la independencia total respecto a Inglaterra.

Sin embargo, al final la firma del Acta de Unión en 1707 trajo consigo la desaparición de los reinos de Escocia e Inglaterra y la creación del Reino de Gran Bretaña. Los parlamentos de cada uno de los territorios se disolvieron y se estableció únicamente uno, con sede en el Palacio de Westminster.

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