Los Jardines Greenbank, visita de fragancia y color

Jardines Greenbank

Situado a casi 10 kilómetros al sur de Glasgow, el Jardín de Greenbank abarca una superficie de dos hectáreas y media. Consta de una majestuosa casa del siglo XVIII, una serie de jardines separados por un muro de espesa vegetación, así como una gran extensión de bosque que rodea el recinto amurallado de los jardines. El Jardín Greenbank nos invita a todos a dar un paseo a través de su naturaleza.

Fue construido en 1763 por el comerciante de Glasgow Robert Allason. Los jardines cambiaron de mano varias veces durante los dos siglos siguientes, hasta que en 1962 fue comprado por W.P. Blyth. Junto con su esposa, Blyth transformó la parte de los frutales y los vegetales, formando un jardín ornamental con el que disfrutan cada año los visitantes. En 1976 Blyth entregó la casa y toda la finca a la National Trust de Escocia.

Si atravesamos la puerta de piedra del jardín, podemos pasear por los distintos jardines, disfrutando del colorido y las fragancias. Entre las zonas favoritas está la que se llama la Topiary, con un gigantesco conejo sentado sobre sus patas traseras y comiendo una zanahoria. Así se conmemoran los 30 años que los jardines forman parte de la National Trust.

Un gran estanque circular con agua agrega el sonido del agua corriente a la belleza de los alrededores. Continuando a través de los jardines veremos un invernadero lleno de plantas florecientes, así como un exótico reloj de sol.

Hay más de 3700 especies de plantas en Greenbank, incluyendo 450 especies distintas de narcisos y una extensa colección de begonias. En los jardines hay un área de ensayos para evaluar el mejor cuidado para las plantas. Dependiendo de la época del año, Greenbank ofrece una vitrina en la que se exponen flores de cerezo, hortensias, rosas, dalias, azaleas y rododendros.

Hay una sala al lado del jardín en la que se pueden identificar los especímenes de plantas con los que no estemos familiarizados. En la zona oriental del jardín se puede disfrutar de un paseo por los bosques de los alrededores, particularmente hermoso en primavera, cuando cientos de narcisos están en flor.

Una visita al Jardín Greenbank puede ser una actividad interesante para toda la familia. Incluso podemos tomar nota para nuestro propio jardín, ya que los investigadores y los cuidadores nos pueden explicar cuáles son las mejores formas de cuidado. También podéis comprar algunas de las plantas que veáis para llevarlas a vuestro jardín.

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