La Guerra Civil en Escocia

Covenanters

Tanto en Inglaterra como en Escocia se desencadenaron conflictos civiles durante el siglo XVII, producto de la encendida defensa de Carlos I del episcopalismo, que mantenía que los obispos debían de tener una mayor autoridad frente a la del propio Papa, además de querer imponer una liturgia inglesa en la misma iglesia escocesa. Esto provocó la indignación de los escoceses e importantes movilizaciones civiles en Edimburgo. Debido a que los presbiterianos sostienen que no son necesarios los intermediarios para la comunicación con Dios, se firma el 20 de Febrero de 1638 el Pacto Nacional (National Covenant) para garantizar su sistema de creencias, dividiendo al pueblo entre los “covenanters” y los seguidores de las ideas del rey.

En los años 40 del siglo XVII, la Guerra Civil se desencadena en la vecina Inglaterra, con el pueblo dividido entre los que apoyaban a Carlos I y los partidarios de Oliver Cromwell, y pese a que los covenanters no estaban de acuerdo con las ideas del monarca, tampoco vieron con buenos ojos la ejecución de éste en 1649. Carlos II podría gobernar a cambio de firmar también el Pacto Nacional y desentenderse de las políticas de su difunto padre, y así fue, pero por poco tiempo ya que Oliver Cromwell atacó Escocia y tomó la ciudad de Edimburgo.

El retorno de Carlos II en 1660 llevó consigo el abandono del Pacto Nacional, y se encargó de continuar con las políticas episcopalistas de Carlos I, además apartar de las iglesias a los pastores que consideraba más conflictivos y reacios al episcopalismo. Su católico hermano Jacobo VII, quien heredó el trono de Carlos II, llegó mucho más lejos, declarando la pena capital para los covenanters, pero el ferviente protestantismo de su segunda esposa le hizo temer un futuro conflicto religioso por la sucesión.

Cuando nace un hijo de ambos en 1688, legítimo heredero al trono, el también protestante Guillermo de Orange es reclamado por el mismo parlamento para proceder a la invasión de Escocia, y Jacobo VII no tiene más remedio que marchar al exilio. La reina María Estuardo contrae matrimonio con Guillermo de Orange y ambos continúan con el reinado de Escocia, restableciendo el sistema presbiteriano pero dejando las cuestiones religiosas en manos de los parlamentarios, poniendo el punto y final a la llamada Reforma Escocesa.

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