Jacobo V de Escocia, padre de María Estuardo

Jacobo V

El 8 de diciembre de 1542 nacía en el Palacio de Linlithgow María I de Escocia, María Estuardo, reina de Escocia desde el 14 de diciembre de 1542, con solo seis días de vida, hasta el 24 de julio de 1567. Una mujer educada en Francia y que volvió a Escocia para reinar un país turbulento. Tanto es así que fue incluso apresada por sus propios súbditos, teniendo que escapar a Inglaterra, donde también fue hecha prisionera durante veinte años por Isabel I, quien la acabaría ejecutando.

Su padre Jacobo V murió posiblemente de cólera en el Palacio de Falkland, en Fife. Curiosamente este también subió al trono escocés muy pronto, con solo un año, tras morir su padre, Jacobo IV, en la Batalla de Flodden Field. El padre de María había nacido el 10 de abril de 1512 también en el Palacio de Linlithgow. Su madre, Margarita Tudor, era la hermana mayor de Enrique VIII.

Si la vida de María Estuardo fue tempestuosa, no se puede decir menos de la de su padre. Solo pudo vivir 30 años, pero en ellos se casó dos veces: el primer matrimonio, celebrado en la Catedral de París en 1537, con Magdalena de Valois, hija del rey Francisco I de Francia; y el segundo, en la Catedral de Saint Andrews en 1538 (solo un año después), con María de Guisa. Precisamente de esta unión nacería María Estuardo.

La pobre Magdalena de Valois solo pudo vivir seis meses tras el matrimonio, falleciendo en Edimburgo. No quedó realmente muy apenado Jacobo, por lo que parece, ya que unos meses después contraería segundas nupcias. Todo fuera por las alianzas concertadas con Francia para poder hacer frente a Inglaterra.

Pero el 14 de diciembre de 1542, Jacobo V fallecía en el Castillo de Falkland en Fife con solo 30 años. Las viejas tradiciones cuentan que de cólera, aunque hay quien afirma que esto no es del todo cierto, y que la causa de su muerte tiene que ver con la pena y humillación sufridas tras la derrota de los escoceses en la Batalla de Soldway Moss ante los británicos.

Lo cierto es que hoy sus restos descansan en la Abadía de Holyrood, en Edimburgo, junto con los de su primera esposa, Magdalena de Valois y sus hijos con María de Guisa: Jacobo, que solo vivió un año, Roberto, que murió poco después de nacer, y María Estuardo.

Tags:

Imprimir


Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Top