Greyfriars Kirk, fantasmas de Edimburgo

Greyfriars Kirk

En el centro de la ciudad de Edimburgo, en Escocia, podéis contemplar una de las parroquias pertenecientes a la Iglesia de Escocia llamada Greyfriars Kirk. Si bien en la actualidad el sitio es reconocido como “la cárcel de Greyfriars o la Iglesia de las Tierras Altas”, este maravilloso lugar está considerado como uno de las edificaciones más antiguas cuya construcción se inició en el año 1602 y se finalizó en 1620.

Vale señalar que su nombre se refiere a una asociación realizada con la orden de los franciscanos pertenecientes a la pre Reforma Escocesa del Fraile Grey, y su ubicación se encuentra justamente en dirección sur de Grassmarket, junto a la Escuela George Heriot.

En lo que respecta a la historia de Greyfriars Kirk, quisiera resaltar que el lugar además de ser reformado y rehabilitado tras el incendio producido en el siglo XIX, fue el primero en contar con vidrieras post Reforma y ser considerado como uno de los primeros órganos en la iglesia Presbiteriana de Escocia.

De esta manera, aquí se logró firmar en el año 1638 el pacto nacional donde se formó una alianza entre todos los reformistas para defender su nueva religión frente a los católicos. Las personas que firmaron tal acuerdo se los pasaron a nombrar como “covenants”.

Por otra parte, si deseáis conocer más en los alrededores de Greyfriars Kirk, os recomiendo conocer el tenebroso cementerio que bordea a la misma, el cual está en manos de un fiduciario independiente. Aquí se sitúan cantidades de tumbas que datan del siglo XVI como por ejemplo el historiador William Robertson, James Craig y como si fuera poco, se destaca en la actualidad por poseer una interesante historia que gira en torno al fantasma de Sir George Mackenzie, quien fue el encargado de juzgar y condenar a todos los convenanters que participaron del pacto nacional.

La misma relata que por la década de los noventa, alguien profanó su tumba y desde ese momento, despertó y de vez en cuando ataca a aquellas personas que visitan la prisión. Fue así que el “mausoleo negro” se tuvo que cerrar al igual que la prisión, aunque únicamente está permitido acceder a éstos siempre y cuando se contrate una visita guiada.

Foto: Leigh Newton

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