El Museo del Bisturí, en Edimburgo

esqueleto del Museo del Bisturi

Actualmente hay museos prácticamente de todo. Y una ciudad como Edimburgo, cargada de leyendas macabras y sangrientas e historias sobre cómo maleantes robaban cadáveres para vendérselas a estudiantes, es el mejor lugar para acoger el Museo del Bisturí. Si en algún lugar del mundo se pueden exponer cráneos, esqueletos y todo tipo de instrumental propio de un forense no puede ser otro que en la capital escocesa.

Si sois aficionados a series televisivas del estilo de CSI y vuestra profesión frustrada es haber sido forense no creo que este museo os defraude ya que, no en vano, está dirigido por la universidad.

Empezó a funcionar como museo en 1832 gracias al interés y las piezas de los estudiantes y se ha convertido en la instalación didáctica más antigua de todo el país. Además, contiene una de las colecciones de patología más importantes de todo el Reino Unido.

Cuenta con piezas que se exponen tanto permanente como temporalmente y uno puede encontrarse allí prácticamente de todo. Si sois algo aprensivos es mejor que no entréis, porque seguro que no pasaréis un buen rato. Deciros que tienen una zona dedicada exclusivamente a la colección dental, una de las mejores que existen, dado que hace un repaso de la historia del cuidado de los dientes desde sus primeros tiempos hasta llegar a nuestros días.

La paleontología, la cirugía e, incluso, las lesiones derivadas de la práctica de actividades deportivas, cuenta con su propio lugar en el Museo del Bisturí. También en sus instalaciones hay lugar para las publicaciones y repasar a alguna de las figuras más relevantes del mundo de la medicina forense. Y para ayudar a que el visitante comprenda mejor todo lo que allí se muestra se ofrecen visitas guiadas por las instalaciones que deben ser solicitadas con antelación.

El museo cuenta con un equipo de estudiosos y profesionales que se encargan del cuidado y conservación de todas las piezas que allí se exponen, así como de realizar investigaciones que puedan resultar relevantes y que tienen que ver con materias relacionadas.

El Museo del Bisturí, ubicado en Nicholson Street, cuenta con una serie de particularidades respecto a su apertura, dado que se constituyó básicamente como lugar de estudio, no de exposición en general. Para los que tenéis pensado reservar en Edimburgo, debéis saber que abre todos los días (salvo algunos que coinciden con señaladas fiestas) de 12 de la mañana a 4 de la tarde. El precio de la entrada son cinco libras y, quienes pueden optar al descuento pagan dos libras menos.

Foto Vía PaulGrahamRavel

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