Las islas de las Hébridas Interiores

Skye

Las Islas Hébridas, como os hemos comentado ya en anteriores post, son uno de los destinos más buscados por quienes visitan Escocia.

Hace unos días os hablamos de los encantos de las Hébridas Exteriores y hoy vamos a hablar del otro gran archipiélago, el de las Islas Hébridas Interiores. Las principales son Skye, Mull, Iona, Coll o Tire, pero también hay otras más pequeñas, y llenas de encanto, como Eigg, Canna o Rum.

Si vais de viaje por la zona es recomendable realizar pequeñas excursiones a distintas islas, algo que es fácil porque hay diversos ferrys, con un amplio horario, que conectan los distintos islotes. El mejor punto de partida es la isla de Skye, la más importante de las Hébridas y que tiene, probablemnente, uno de los mejores paisajes de Escocia. Además, está unida con la península a través un puente ubicado en Kyle of Lochals.

Mull, la tercera isla de mayor tamaño de las Hébridas, ofrece un espectáculo de paisajes naturales y costeros cargados de un gran dramatismo, sobre todo en la costa occidental. Muy cerca se encuentra Iona, una isla a donde llegó San Columba en el año 563 de nuestra era, desterrado de Irlanda, para fundar un monasterio que se convertiría en la cuna del cristianismo escocés. En los terrenos de la abadía se ha enterrado a muchos de los reyes de Escocia. Ahora es un remanso de tranquilidad, especialmente indicado para quienes quieran descansar unos días.

Coll es famosa por su flora y fauna, en particular por varias especies típicas de las Hébridas, como el guión de codornices. También posee bonitas playas de arena y un rico legado arqueológico. Próxima se encuentra Tiree, una de las regiones más soleadas de Gran Bretaña, ya que su bajo relieve no atrae las nubes que en ocasiones se aferran a las colinas del interior de Escocia. Debido a su posición desprotegida frente al Atlántico, pueden darse fuertes vientos, lo cual explica la afluencia de aficionados al windsurf que disfrutan de las olas y la arena blanca de sus playas.

La pequeña isla de Colonsay ofrece una gran experiencia dentro del archipiélago de las Hébridas interiores. De belleza muy especial, por su tranquilidad y sus paisajes semivírgenes, alberga una gran variedad de hábitats, desde un bosque atlántico de árboles enanos muy poco común, hasta playas de arena fina. La isla está conectada con la costa occidental de Escocia por transbordador.

Islay, famosa por su whisky de malta single, cuenta con más destilerías que ninguna otra isla escocesa. También posee unas playas magníficas y una importante reserva natural para gansos en invierno. La vecina Jura es una de las islas más vírgenes y menos pobladas de Escocia, con un interior agreste, una sola carretera, un solo hotel y una sola destilería. Guarda relación con el escritor George Orwell, quien redactó aquí su famosa novela futurista ‘1984’.

Bute, sobre todo su capital, Rothesay, es el lugar de vacaciones de los habitantes de Glasgow y sus alrededores. La isla ofrece buenas oportunidades para practicar el senderismo y un gran número de playas de arena. También es frecuentada por aficionados a la vela, la pesca y el golf, y atrae a muchos turistas por su maravilla gótica: Mount Stuart.

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