La espectacularidad de la isla de Staffa

Staffa

Uno de los lugares más espectaculares de Escocia es la isla de Staffa. Mira que hay lugares curiosos en todo el país, bellos, escondidos, peculiares o puramente salvajes, pero lo de este pequeño islote no tiene comparación con ninguno de ellos. Quienes conozcáis la calzada de los gigantes, en Irlanda, no os sorprenderéis tanto como yo.

Pero para una inexperta en la curiosas formaciones derivadas de erupciones volcánicas como yo al acercarse a la isla de Staffa se le queda la boca abierta, literalmente. Staffa es una pequeña de las islas Hébridas y tan sólo se puede acceder a ella en una embarcación. Dado que la mar suele ponerse brava en numerosas ocasiones lo más seguro es coger uno de los barcos que viajan hasta allí desde Oban o Mull. El billete es muy económico y hacen varios servicios al cabo del día.

Una vez allí lo cierto es que hay pocas cosas que hacer, a parte de disfrutar del paisaje y caminar sobre las columnas de basalto que conforman el firme y la costa de la isla. Hay instalado un pequeño cordón que hace de barrera entre el peatón y el acantilado. Así se puede ir caminando hasta la cueva Fingal, aunque hay que ser extremadamente cuidadoso, ya que el camino es muy resbaladizo, especialmente cuando llueve.


Staffa

Una pequeña escalera permite al visitante llegar a la parte alta de la isla. Allí destaca lo verde que es la pradera, en contrapunto con el negro de las columnas de basalto que la delimitan. En toda la parte superior no hay nada, salvo un pequeño cartel y una urna en la que se explica que recaudan fondos para ayudar a proteger Staffa y que permanezca tal y como está ahora.

A pesar de que, como os decimos, en la isla no hay nada, es frecuente que los aficionados a la naturaleza acudan allí con su tienda de campaña para pasar uno o dos días. Según dicen es una zona ideal para avistar aves marinas, sin olvidar tampoco que se puede aprovechar para otear el resto de islas Hébridas, especialmente los muchos islotes pequeños que rodean a Staffa.

Si decidís quedaros en la isla y dormir en una tienda de campaña ir bien provistos de ropa de abrigo, porque suele soplar un viento bastante fuerte y desagradable. También meter en la mochila víveres de más y no os olvidéis de poneros de acuerdo con el que os lleve en la lancha para que pase a recogeros a una hora determinada, porque podría darse la posibilidad de que sino os pasarais varias horas esperando el barco.

Tags: ,

Imprimir


Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Top