El fantasmal castillo de Dalhousie

Dalhousie

Podría decirse que un castillo escocés sin fantasma no sería un castillo escocés. Puede resultar increíble que, a pesar de mantenerse en pie numerosas edificaciones de este tipo todas ellas tienen, como mínimo, un alma errante que falleció por motivos cuanto menos un tanto oscuros y que lleva siglos vagando por sus dependencias a fin de ser resarcido, vengado o, simplemente, atemorizar a los visitantes. Hoy vamos a descubrir uno de estos castillos que se ubica, además, a apenas unos kilómetros de Edimburgo, por lo que resulta fácil llegar a el. Estamos hablando del de Dalhousie.

Dalhousie fue construido en 1247 por el clan Ramsey, que lo mantendría durante los siguientes 850 años.El castillo está situado en la parroquia de Cockpen, a ocho millas al sur de Edimburgo. No cuenta con uno, sino con varios fantasmas, siendo quizás el más destacado el de Catherine, la hija de uno de los dueños del enigmático castillo, que murió de hambre después de ser encarcelada durante un año. Los que han habitado el castillo hablan de varios fenómenos paranormales, normalmente con cara y cuerpo incluido.

Han sido muchos los que aseguran haber visto a un espectro vestido con los ropajes típicos de un mayordomo colocando las mesas como si aún continuará prestando su servicio en uno de los salones.  Y, curiosamente, Dalhousie es también el refugio del espíritu de un perro, Petra, que murió en una de las torres del castillo en los años 80. Incluso hay gente que asegura haber visto cabezas, brazos y piernas flotando en el aire a su libre albedrío.

Estos entes errantes no sólo son variados en cuanto a actividad, sino a su propio carácter. Los hay que son pacíficos, pero otros, los más activos, se dedican a atacar a los visitantes metiéndoles miedo. Lo cierto es que no se sabe si sus intentos de espantar a los que pernoctan en el castillo sirve de mucho, ya que a finales de los años setenta fue reconvertido en hotel, siendo uno de los muchos castillos escoceses que ofrece alojamiento.

El hecho de que, además de alojamiento el precio incluya la posibilidad de que un fantasma te visite por las noches anima a muchos y lo ha convertido en algo rentable para los actuales dueños del establecimiento. Y no se puede olvidar que, para superar los sustos fantasmales, cuenta con un spa. Los amantes de la naturaleza pueden relajarse dando paseos por los impresionantes alrededores del castillo.

Foto Vía Flickr

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